Tener 4 o más hijos puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular. Las mujeres que han tenido ‘familia numerosa’ son mucho más propensas a tener síntomas de enfermedad cardiovascular -placas de ateroma en su corazón o engrosamiento de las arterias-, en comparación con aquellas que han tenido un menor número de embarazos. Lo dice una investigación presentada en la Reunión Anual del American College of Cardiology.
Estudios previos ya habían mostrado una asociación entre diferentes aspectos del embarazo -cambios fisiológicos, complicaciones o el número de embarazos- y el riesgo futuro de enfermedades del corazón; sin embargo, aun quedaban muchas cuestiones por resolver, y eso es lo que hecho un equipo de la Universidad de Texas Southwestern Medical Center, en EE.UU. En concreto, se propusieron determinar si había una asociación entre el número de niños nacidos vivos y la aparición de signos tempranos de enfermedad cardiovascular.
Ahora bien, señala una de las autoras del estudio Monika Sanghavi, «esto no es una recomendación para que las mujeres sólo tengan dos o tres hijos». En el trabajo, el primero en hacerlo, únicamente se han examinado dos marcadores de aterosclerosis subclínica -un estrechamiento gradual y endurecimiento de las arterias- que eventualmente pueden bloquear el flujo sanguíneo y provocar un accidente cerebrovascular y un ataque cardíaco. Aunque es cierto que, añade, «nuestros resultados se suman a la creciente evidencia de que los cambios asociados con el embarazo pueden dar una idea del posible riesgo cardiovascular futuro de una mujer».
Dos veces más
El estudio incluyó a 1.644 mujeres, con una edad media en el momento del análisis de 45 años. Los investigadores valoraron estos dos factores de riesgo mediante imágenes de tomografía computarizada y de resonancia magnética.
Y los resultados mostraron que aquellas que habían dado a luz cuatro niños o más tenían un riesgo dos veces mayor riesgo de tener engrosamiento de las arterias y de placa en el corazón. Los investigadores vieron que esta asociación se mantuvo incluso después de ajustar por nivel socioeconómico, la educación, la raza y los factores que se sabe que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular –tabaco, colesterol, hipertensión, etc.-
Curiosamente, aquellas mujeres que no tenían hijos, o únicamente uno, también eran más propensas a mostrar evidencia de aterosclerosis subclínica. Aunque es complicado explicar este dato, los expertos creen que es posible que las mujeres de este grupo ya tuvieran una enfermedad previa que les impide llevar a término un primer o un segundo embarazo. Por ejemplo , las mujeres con síndrome de ovario poliquístico pueden tener irregularidades menstruales y problemas para quedarse embarazadas, pero también pueden tener otros cambios de salud, tales como el exceso de peso, diabetes, hipertensión arterial o colesterol elevado.
Test de estrés
Se sabe que el embarazo en sí desencadena una cascada de cambios que pueden poner más presión sobre el sistema cardiovascular femenino. Por ejemplo, el volumen de sangre que se bombea a través del corazón aumenta en un 50 por ciento; además, se producen otros cambios fisiológicos y metabólicos -aumento de la resistencia a la insulina y los niveles más altos de colesterol-. «Por una buena razón se le conoce como el 'test de estrés de la naturaleza’», afirma Sanghavi.
La experta cree que estos resultados sugieren que los médicos deben tener en cuenta el embarazo para evaluar el riesgo cardiovascular en un mujer. «La buena noticia es que el embarazo es que se produce en una fase media en la vida de una mujer y permite la intervención temprana para aquellas que están en mayor riesgo».
domingo, 30 de marzo de 2014
El autismo comienza durante el embarazo
Son pequeñas señales en el cerebro de un feto pero, según un equipo de la Universidad de California, la Escuela de Medicina de San Diego y elInstituto Allen el Estudio del Cerebro, en EE.UU., son las primeras señales de que el autismo se está desarrollando. El estudio es el primero que muestra una evidencia clara y directa de que el autismo comienza durante el embarazo. «A pesar de que el autismo es un trastorno del desarrollo cerebral, hasta ahora la investigación no ha identificado una lesión consistente o causal», señala Thomas R. Insel, director del Instituto de la Salud Mental de EE.UU. «Si los resultados de esta trabajo pueden ser replicados por otros grupos de investigación, podríamos presumir que esto refleja un proceso que ocurre mucho antes del nacimiento y refuerza la importancia de la identificación y la intervención temprana en el autismo».
Los investigadores, Eric Courchesne, Ed. S. Lein y Rich Stoner, hananalizado 25 genes presnetes en el tejido cerebral post-mortem de un grupo de niños, con y sin autismo. Dichos genes, explican en su trabajo publicado en «The New England Journal of Medicine», que estos genes sirven como marcadores celulares para cada una de las capas corticales, así como genes que están asociados con el autismo. «La constitución del cerebro de un bebé durante el embarazo implica la creación de una corteza que contiene seis capas», explica Courchesne. «Ahora hemos descubierto 'parches focales' que interrumpen el desarrollo de estas capas corticales en la mayoría de los niños con autismo analizados».
Los resultados han sido posibles gracias al trabajo del equipo de Stoner, que ha creado por vez primera un modelo de visualización del cerebro en tres dimensiones donde es posible visualizar estos 'parches' en la corteza cerebral no han logrado desarrollar el patrón de células en capas normal.
Corteza cerebral
El estudio ha visto que los marcadores de varias capas de la cortezaestaban ausentes en 91 por ciento de las muestras de casos de niñosautistas, en comparación con el 9 por ciento de las muestras de los cerebros control. Además, estas señales de desorganización no se encuentran en toda la superficie del cerebro, sino que se localizaron en pequeñas 'manchas focales' de 5-7 milímetros de largo y abarcaban múltiples capas corticales.
Los investigadores explican que estos parches se encuentran en loslóbulos frontales y temporales de la corteza -regiones que median en los procesos como las funciones sociales, emocionales y de comunicación y de lenguaje-. Teniendo en cuenta que las alteraciones en este tipo de comportamientos son el sello distintivo del autismo, los investigadores concluyen que los lugares específicos de los parches pueden ser la basede la expresión y la gravedad de varios síntomas El cerebro en desarrollo puede tener la oportunidad de volver a colocar sus conexiones para 'esquivar' los parches patológicos y reclutar así células de regiones venivas del cerebro para que éstas puedan asumir un papel crítico en las funciones sociales y de comunicación.
Tener sobrepeso puede ser bueno para las personas mayores
Un reciente estudio llevado a cabo por las universidades de Melbourne y Deakin (Australia) ha determinado que las personas mayores de 65 años con un índice de masa corporal (IMC) en el rango de sobrepeso, viven más tiempo que las que tienen un peso saludable.
El sobrepeso se define cuando el IMC de una persona es igual o mayor a 25, quedando el normopeso o IMC saludable entre 18.5 y 24.9. El por qué de esta nueva afirmación, que contraría las directrices de la Organización Mundial de la Salud, se basa en el experimento llevado a cabo por un equipo de investigadores australianos y cuyos resultados han sido publicados en la revista American Journal of Clinical Nutrition.
Para el estudio, los científicos analizaron los resultados de estudios anteriores publicados entre 1990 y 2013 en el que se examinaba la relación entre el IMC y el riesgo de muerte en personas de 65 años o más. En total, fueron analizados 200.000 historiales con un seguimiento promedio de 12 años. El examen reveló que las personas de 65 años en adelante y un IMC con sobrepeso, tenían menor riesgo de muerte que las personas con IMC saludable. Tanto es así, que las personas con un IMC entre 23 y 33 vivieron más años.
El esquema de los resultados quedó de la siguiente forma:
- El riesgo de muerte aumentaba en 12 cuando el IMC estaba entre el 21 y 22 (cerca de la mitad de la gama de peso saludable)
- El riesgo de muerte aumentaba en 19 cuando el IMC estaba entre 20 y 20,9 (aún dentro del rango de peso saludable)
- El riesgo de muerte aumentaba en 8 cuando el IMC estaba entre 33 y 33,9 (en el rango obeso).
Según los investigadores, estos resultados confirman que las personas mayores con un IMC menor a 23 corren un mayor riesgo de morir y que el peso corporal ideal para los mayores no puede ser el mismo que el estipulado para el resto de la población, por lo que deberían revisarse los consejos y pautas de salud para este rango de edad.
El sobrepeso se define cuando el IMC de una persona es igual o mayor a 25, quedando el normopeso o IMC saludable entre 18.5 y 24.9. El por qué de esta nueva afirmación, que contraría las directrices de la Organización Mundial de la Salud, se basa en el experimento llevado a cabo por un equipo de investigadores australianos y cuyos resultados han sido publicados en la revista American Journal of Clinical Nutrition.
Para el estudio, los científicos analizaron los resultados de estudios anteriores publicados entre 1990 y 2013 en el que se examinaba la relación entre el IMC y el riesgo de muerte en personas de 65 años o más. En total, fueron analizados 200.000 historiales con un seguimiento promedio de 12 años. El examen reveló que las personas de 65 años en adelante y un IMC con sobrepeso, tenían menor riesgo de muerte que las personas con IMC saludable. Tanto es así, que las personas con un IMC entre 23 y 33 vivieron más años.
El esquema de los resultados quedó de la siguiente forma:
- El riesgo de muerte aumentaba en 12 cuando el IMC estaba entre el 21 y 22 (cerca de la mitad de la gama de peso saludable)
- El riesgo de muerte aumentaba en 19 cuando el IMC estaba entre 20 y 20,9 (aún dentro del rango de peso saludable)
- El riesgo de muerte aumentaba en 8 cuando el IMC estaba entre 33 y 33,9 (en el rango obeso).
Según los investigadores, estos resultados confirman que las personas mayores con un IMC menor a 23 corren un mayor riesgo de morir y que el peso corporal ideal para los mayores no puede ser el mismo que el estipulado para el resto de la población, por lo que deberían revisarse los consejos y pautas de salud para este rango de edad.
La bombilla que dura toda la vida
Hace un año, una empresa española presentaba una prometedora apuesta en pos del desarrollo sostenible: una bombilla no perecedera. La compañía OEP Electrics acaba de lanzar una versión mejorada de su revolucionario producto, que aunque se encuentra comercializado desde hace tiempo, sólo ha recibido modestos encargos. La nueva bombilla IWOP supone un ahorro de energía del 96,5 por ciento y cuenta con una garantía de 10 años de duración, además de ser reparable a muy bajo coste. Este sorprendente invento se engloba dentro del movimiento “Sin obsolescencia programada”, que combate la supuesta programación de los aparatos electrónicos durante su fabricación para que estos se estropeen llegada una fecha. La comunidad científica se mantiene escéptica ante tal avance, al considerar que cumple todos los requisitos de producto milagro.
La bombilla IWOP es una bombilla LED (diodo emisor de luz), cuya eficiencia ronda los 214 Lm/W, frente a los 150 Lm/W que suele proporcionar este tipo de sistema de iluminación, que cada día amplía su cuota de mercado debido a su mayor vida útil y su bajo consumo energético, entre otras ventajas. Además de este sorprendente rendimiento, la bombilla produce la luz cálida de las bombillas clásicas, y consume solo 3,5W, lo que supone un ahorro sin precedentes con respecto a la tecnología incandescente, y de hasta un 50 por ciento en relación al resto de tecnología LED del mercado. Según el fabricante, Benito Muros, la bombilla IWOP, si bien es un poco más cara que la bombilla LED convencional (ronda los 40 euros), supera con creces las prestaciones de esta, además de no necesitar reemplazo, lo cual limita el impacto medioambiental que supone que cada año se tiren 47 millones de bombillas en España.
La bombilla “eterna”, sin embargo, no ha convencido al grueso de la comunidad científica, que encuentra en este invento una bombilla común inmersa en una potente estrategia de marketing que se aprovecha del tirón mediático de la “obsolescencia programada”. Desde Muy Interesante, hemos consultado a un experto del Grupo de Sistemas Electrónicos de Potencia del departamento de Tecnología Electrónica de la UC3M sobre si es realmente factible la fabricación de un producto lumínico “eterno”. Según el profesor, la tecnología del producto no supone una innovación en sí misma: desde hace años es posible fabricar sistemas de iluminación LED más duraderos a un alto coste, ya que el driver puede tener componentes más críticos desde el punto de vista del tiempo de vida que el propio LED. El experto afirma sin embargo que la durabilidad y rendimiento lumínico de la bombilla IWOP son extraordinariamente altos, por lo que la compañía debería precisar las características técnicas del tipo de LED que utiliza para acreditar dichos valores. Estos datos son estimados además en unas condiciones determinadas que es necesario conocer para evaluar lo que se alejan de la aplicación real. “Si alguien va a comprar un producto de estas características debe cerciorarse bien de que las características técnicas reales coinciden con lo ofrecido en la publicidad pidiendo al fabricante información detallada e independiente sobre su producto”, concluyó nuestro entrevistado.
En definitiva, existe una duda razonable acerca de su eficiencia debido a la ausencia de información detallada sobre las características técnicas del producto y sobre los análisis que lo avalan. La bombilla IWOP forma parte del movimiento contra la “obsolescencia programada”, una teoría que sostiene que los grandes fabricantes acortan la vida útil de los productos de forma premeditada para asegurar su renovación. Las voces más críticas aseguran, sin embargo, que la reducción de la durabilidad de los aparatos electrónicos se debe no tanto a una confabulación global, sino al propio comportamiento del usuario, que exige productos a muy bajo coste y una actualización constante de los mismos en base a las modas, lo que hace que no resulte rentable para las empresas fabricar productos duraderos.
La bombilla IWOP es una bombilla LED (diodo emisor de luz), cuya eficiencia ronda los 214 Lm/W, frente a los 150 Lm/W que suele proporcionar este tipo de sistema de iluminación, que cada día amplía su cuota de mercado debido a su mayor vida útil y su bajo consumo energético, entre otras ventajas. Además de este sorprendente rendimiento, la bombilla produce la luz cálida de las bombillas clásicas, y consume solo 3,5W, lo que supone un ahorro sin precedentes con respecto a la tecnología incandescente, y de hasta un 50 por ciento en relación al resto de tecnología LED del mercado. Según el fabricante, Benito Muros, la bombilla IWOP, si bien es un poco más cara que la bombilla LED convencional (ronda los 40 euros), supera con creces las prestaciones de esta, además de no necesitar reemplazo, lo cual limita el impacto medioambiental que supone que cada año se tiren 47 millones de bombillas en España.
La bombilla “eterna”, sin embargo, no ha convencido al grueso de la comunidad científica, que encuentra en este invento una bombilla común inmersa en una potente estrategia de marketing que se aprovecha del tirón mediático de la “obsolescencia programada”. Desde Muy Interesante, hemos consultado a un experto del Grupo de Sistemas Electrónicos de Potencia del departamento de Tecnología Electrónica de la UC3M sobre si es realmente factible la fabricación de un producto lumínico “eterno”. Según el profesor, la tecnología del producto no supone una innovación en sí misma: desde hace años es posible fabricar sistemas de iluminación LED más duraderos a un alto coste, ya que el driver puede tener componentes más críticos desde el punto de vista del tiempo de vida que el propio LED. El experto afirma sin embargo que la durabilidad y rendimiento lumínico de la bombilla IWOP son extraordinariamente altos, por lo que la compañía debería precisar las características técnicas del tipo de LED que utiliza para acreditar dichos valores. Estos datos son estimados además en unas condiciones determinadas que es necesario conocer para evaluar lo que se alejan de la aplicación real. “Si alguien va a comprar un producto de estas características debe cerciorarse bien de que las características técnicas reales coinciden con lo ofrecido en la publicidad pidiendo al fabricante información detallada e independiente sobre su producto”, concluyó nuestro entrevistado.
En definitiva, existe una duda razonable acerca de su eficiencia debido a la ausencia de información detallada sobre las características técnicas del producto y sobre los análisis que lo avalan. La bombilla IWOP forma parte del movimiento contra la “obsolescencia programada”, una teoría que sostiene que los grandes fabricantes acortan la vida útil de los productos de forma premeditada para asegurar su renovación. Las voces más críticas aseguran, sin embargo, que la reducción de la durabilidad de los aparatos electrónicos se debe no tanto a una confabulación global, sino al propio comportamiento del usuario, que exige productos a muy bajo coste y una actualización constante de los mismos en base a las modas, lo que hace que no resulte rentable para las empresas fabricar productos duraderos.
¿Sigue siendo radiactivo el atolón de las islas Bikini?
En 2010, la UNESCO incorporó este enclave del Pacífico a la lista del Patrimonio de la Humanidad, pero sus habitantes no podrán recuperarlo hasta, por lo menos, dentro de 30 años
Descubren que las enanas blancas están contaminadas por restos de material planetario
Las enanas blancas son, junto a las enanas rojas, las estrellas más abundantes en el universo. Ahora, gracias a una investigación desarrollada por un equipo de astrónomos de la Universidad de Leicester (Reino Unido) y de la Universidad de Arizona (EEUU) ha podido resolverse uno de los grandes misterios de la arqueología celestial desde hace más de 20 años: las enanas blancas calientes están contaminadas por restos de material planetario.
El descubrimiento, publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, ha sido posible gracias a una profunda investigación de 89 enanas blancas jóvenes y calientes, así como de restos de estrellas súper densas que acabaron apagándose y desplomándose por el espacio. Para obtener sus espectros (y con ellos la huella de carbono, silicio, fósforo y azufre de la atmósfera), utilizaron el Far Ultraviolet Spectroscopic Explorer.
Las enanas blancas calientes empequeñecen atmósferas, ya que elementos como el hierro, el carbono o el silicio contaminan el hidrógeno puro o helio puro, pero el origen de estos elementos llamados metales, era desconocido hasta ahora. “Ha sido un misterio el origen exacto de los metales y no se podían explicar las diferencias extremas en su abundancia entre las estrellas”, afirma Martin Barstow, vicerrector de la Universidad de Leicester y autor del estudio.
Los investigadores han descubierto que muchos de estos astros, en torno a un tercio de todas las enanas blancas calientes existentes, muestran signos de contaminación por material rocoso sobrante de un sistema planetario, por lo que estas estrellas han estado “engullendo” residuos de otros sistemas planetarios.
Por último, el estudio pronostica que el sino final de la Tierra será terminar de la misma forma: como una contaminación dentro del Sol.
Las enanas blancas calientes empequeñecen atmósferas, ya que elementos como el hierro, el carbono o el silicio contaminan el hidrógeno puro o helio puro, pero el origen de estos elementos llamados metales, era desconocido hasta ahora. “Ha sido un misterio el origen exacto de los metales y no se podían explicar las diferencias extremas en su abundancia entre las estrellas”, afirma Martin Barstow, vicerrector de la Universidad de Leicester y autor del estudio.
Los investigadores han descubierto que muchos de estos astros, en torno a un tercio de todas las enanas blancas calientes existentes, muestran signos de contaminación por material rocoso sobrante de un sistema planetario, por lo que estas estrellas han estado “engullendo” residuos de otros sistemas planetarios.
Por último, el estudio pronostica que el sino final de la Tierra será terminar de la misma forma: como una contaminación dentro del Sol.
La contaminación provoca 7 millones de muertes al año
La contaminación del aire se ha convertido en el mayor riesgo de salud ambiental en todo el planeta, provocando alrededor de 7 millones de muertes al año -casi una de cada ocho muertes-, según ha informado la Organización Mundial de la salud (OMS).
Estas nuevas cifras, correspondientes a las estadísticas de mortalidad mundial en 2012, duplican anteriores estimaciones y determinan que la contaminación ambiental, ya sea dentro del hogar (con estufas de madera o carbón, por ejemplo) o fuera del hogar (como el tráfico), provoca más muertes que el tabaco, las muertes en carretera o la diabetes, todas juntas.
Los últimos datos con los que contaba la OMS, que databan de 2008, indicaban una cifra de 3,5 millones de personas fallecidas por algún motivo relacionado con la contaminación ambiental, cifra que es exactamente la mitad de la revelada ahora.
"Las cifras son sorprendentes, son dramáticas. Y es un problema que afecta a todos, tanto a países en desarrollo como desarrollados. Pero tenerlas ya es un primer paso positivo, porque nos da el conocimiento para poder actuar y resolver el problema", comenta María Neira, directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS.
Los datos corroboran de una forma más precisa que 3,7 millones de personas murieron por factores ambientales externos y el resto, unos 4,3 millones, se deben a la polución del interior de los hogares. Las consecuencias fueron muertes relacionadas con cardiopatía isquémica, ictus, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), cáncer de pulmón e infecciones respiratorias graves.
Según la OMS los grupos más vulnerables de la sociedad son las mujeres, los niños y los ancianos, y afecta, sobre todo, a las poblaciones de países con ingresos bajos y medios como el Sudeste Asiático, el Pacífico Occidental o África.
Los últimos datos con los que contaba la OMS, que databan de 2008, indicaban una cifra de 3,5 millones de personas fallecidas por algún motivo relacionado con la contaminación ambiental, cifra que es exactamente la mitad de la revelada ahora.
"Las cifras son sorprendentes, son dramáticas. Y es un problema que afecta a todos, tanto a países en desarrollo como desarrollados. Pero tenerlas ya es un primer paso positivo, porque nos da el conocimiento para poder actuar y resolver el problema", comenta María Neira, directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS.
Los datos corroboran de una forma más precisa que 3,7 millones de personas murieron por factores ambientales externos y el resto, unos 4,3 millones, se deben a la polución del interior de los hogares. Las consecuencias fueron muertes relacionadas con cardiopatía isquémica, ictus, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), cáncer de pulmón e infecciones respiratorias graves.
Según la OMS los grupos más vulnerables de la sociedad son las mujeres, los niños y los ancianos, y afecta, sobre todo, a las poblaciones de países con ingresos bajos y medios como el Sudeste Asiático, el Pacífico Occidental o África.
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