miércoles, 15 de enero de 2014

Menos del 2% del pescado tiene niveles altos de metal

La pintarroja, el pez espada, los mejillones y los berberechos son las especies de pescado y marisco que acumulan una mayor cantidad de metales tóxicos, como el mercurio y el plomo, según un estudio del departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física de la Universidad de Granada. Por el contrario, la panga —tradicionalmente considerada como una de las especies más contaminadas— y el bacalao congelado son las dos más seguras para ser consumidos, según el estudio.
Los investigadores del trabajo, el más amplio realizado hasta ahora en España, analizaron 485 muestras de 43 especies procedentes de caladeros españoles, europeos y otros países que exportan pescado. La concentración media de mercurio, cadmio, plomo, estaño y arsénico —los metales más tóxicos, según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y nutrición— se situó por debajo de los límites admitidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Solo seis muestras (el 1,24 %) superaron los límites máximos permitidos.
El autor principal de la investigación, el catedrático de Toxicología Fernando Gil Hernández, recomienda, especialmente a mujeres embarazadas y niños, “diversificar el consumo de pescado y marisco, y no restringir el consumo de ninguna especie concreta”.

La gripe ya es epidemia en Cataluña al afectar a 127 personas de cada 100.000

Los casos de gripe en Cataluña afectan ya a 127 personas por cada 100.000 habitantes, por lo que el Departamento de Salud ha declarado la epidemia al superar el umbral de los 110 casos por cada 100.000 habitantes.
Según ha explicado Antoni Mateu, secretario general de Salud Pública de la Generalitat, la llegada de la gripe a Cataluña se ha adelantado una semana con respecto al año anterior, y esta semana ya se ha intensificado las asistencias en ambulatorios y hospitales por los casos de gripe.
En Cataluña están hospitalizadas 43 personas en estado grave por las complicaciones de la gripe asociadas a otras patologías y una anciana de 93 años ha fallecido al agravar la gripe una neumonía que padecía.

El híbrido entre pez y cocodrilo que 'caminaba' por el fondo del mar

Las extremidades de los animales vertebrados son uno de los grandes hitos en la historia de la evolución. ¿Cuándo y cómo surgieron? El hallazgo en el norte de Canadá de más restos fósiles de una especie de transición entre los peces y los primeros animales vertebrados con patas ha aportado nuevos datos para este debate científico.
Según sostiene un equipo de investigadores liderados por Neil Shubin, de la Universidad de Chicago (EEUU), las patas probablemente tuvieron su origen en las aletas traseras de los peces, que fueron evolucionando y perfeccionándose hasta hacerse más robustas. Una propuesta que rebate otras teorías previas que sostienen que las grandes extremidades traseras y articuladas comenzaron a desarrollarse una vez que surgieron los primeros animales vertebrados terrestres.
La descripción completa de esta especie, que vivió hace unos 375 millones de años y ha sido bautizada como Tiktaalik roseae, se publica esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Fue en 2004 cuando Shubin y sus colegas se toparon por primera vez con fósiles de esta especie. Los restos fueron desenterrados cerca de Bird Fiord, al sur de la isla de Ellesmere, que pertenece al territorio de Nunavut y está situada al nordeste de Canadá.
Sin embargo, la mayor parte de los restos que encontraron entonces pertenecían a la parte frontal del esqueleto de un individuo. Siguieron excavando hasta que en las posteriores campañas de 2006, 2008 y 2013, en el mismo yacimiento, encontraron más fósiles de la pelvis y las aletas traseras de otros cuatro ejemplares de la misma especie. El hueso de una pelvis en buen estado de conservación, y parte de una aleta trasera les ha ayudado a reconstruir el aspecto de este animal de una manera bastante fiable.
Según aseguran, se trata de la especie transicional entre peces y tetrápodos terrestres (vertebrados con dos pares de extremidades) mejor conocida hasta ahora.

Entre el pez y el cocodrilo

Los científicos describen a Tiktaalik roseae como una suerte de híbrido entre un pez y un cocodrilo. Tenía aletas lobuladas y una cabeza ancha y plana, dotada de afilados dientes. Según sus cálculos, un ejemplar adulto podía medir más de dos metros de longitud. Creen que era un pez de agua dulce y que cazaba sus presas en aguas profundas.
«Su pelvis es sorprendente, en particular la articulación de la cadera, que es muy diferente a las que hasta ahora habíamos visto en el linaje que condujo a los vertebrados con patas», explica Edward Daeschler, investigador de la Universidad Drexel en Filadelfia (EEUU) y coautor del estudio. Su pelvis, afirman los científicos, es comparable en algunos aspectos a la de los primeros animales tetrápodos.
«Tiktaalik roseae combinaba características primitivas con rasgos modernos», añade Drexel. Tenía branquias, escamas y aletas como los peces, pero también características propias de los tetrápodos, como un cuello móvil, pulmones primitivos y una caja torácica.
Las articulaciones de sus patas delanteras también han sorprendido a los investigadores, que creen que permitían a estos animales sostenerse en el suelo. De hecho, Neil Shubin cree que es razonable suponer que usaba sus aletas para nadar pero también es posible que le permitieran caminar por el fondo del mar.
El investigador explica que los peces pulmonados o dipnoos que viven en la actualidad, como el pez pulmonado africano, tienen una pelvis parecida a la de esta especie fósil y, como mostraron en 2011, estos animales son capaces de caminar por el fondo del mar.

Scotland Yard, tras el misterioso caso del nenúfar enano robado

Una mano invisible se ha llevado el nenúfar más pequeño del mundo del estanque donde crecía y flotaba en el Kew Gardens de Londres. Scotland Yard ha puesto a sus agentes a investigar el enigma del Jardín Botánico y la curiosa desaparición de laNymphaea thermarumconocida popularmente como nenúfar enano ugandés, cuya hojas alcanzan apenas un centímetro de diámetro (más pequeña que una moneda de una libra o un euro).
Según una escueta nota de la policía londinense, el robo debió producirse entre las 8.30 horas de la mañana y las 2.55 de la tarde del pasado jueves, 9 de enero. El nenúfar minúsculo estaba expuesto en un estanque del invernadero del Príncipe de Gales, donde se le echó en falta ese mismo día cuando se cerraron las puertas al público.
A diferencia de los ladrones de orquídeas y otras plantas más o menos exóticas, Scotland Yard nunca había investigado hasta la fecha un robo de nenúfares, las plantas acuáticas que pueden llegar de los tres metros de diámetro al minúsculo centímetro de laNymphaea thermarum, de flores blancas con estambres amarillos, que se abren por la mañana y se cierran a la caída de la tarde.
Todo parece indicar que el robo sucedió a plena luz del día y con las hojas bien abiertas... «Por la hora en que ocurrió, tuvo que haber sido uno de nuestros visitantes», certificó Richard Barley, director del Departamento de Horticultura del Kew. «Alguien se lo llevó aprovechando posiblemente que no había nadie en ese momento. Por desgracia, no tenemos cámaras de vigilancia apuntando a ese lugar».
«La planta tuvo que ser extraída con una pala o arrancada directamente del estanque», añadió Barley, que reconoció que el robo ha sido un «mazazo moral» para la plantilla de horticultores y conservadores del Kew Gardens, incluido el gijonés Carlos Magdalena, que fue capaz de «descifrar las claves» para el cultivo y la multiplicación de la planta en 2009.
«El nenúfar no tiene precio», advirtió Barley, que reconoce que su personal tiene que poner un celo especial para evitar que los visitantes (más de un millón al año) puedan dañar o intentar llevarse plantas poco comunes. «No podemos ponerle un precio a algo cuya virtud es precisamente la rareza».
La Nymphaea thermarum fue descubierta en 1987 por un botánico alemán, Eberhard Fischer, y crecía hasta hace dos años en estado silvestre en Mashyuza, en el suroeste de Ruanda. Fischer logró preservarlo en el jardín botánico de Bonn, y gracias a un intercambio de plantas, el minúsculo nenúfar llegó hasta los estanques del Real Jardín Botánico de Kew, un increíble paraíso de 120 hectáreas en la orilla sur del Támesis.
Ahí fue donde entró en acción el gijonés Carlos Magdalena, con una reputación ganada durante años en el departamento de plantas acuáticas. La dirección del Kew le considera como el auténtico «descifrador de claves» para la multiplicación de la especie, al resolver el enigma para su cultivo que trajo de cabeza a los horticultores durante más de dos décadas.
Al Kew llegaron en 2009 un puñado de semillas y plántulas pregerminadas, y Carlos Magdalena fue capaz de lograr en noviembre de ese mismo año que la colección de nenúfares enanos floreciera por primera vez. ¿Cómo? Replicando en el invernadero su hábitat natural, en un ambiente húmedo al borde de un manantialde aguas termales.
El nenúfar termal no se ha vuelto a encontrar en estado silvestre, de ahí su valor científico. La sobreexplotación de los manantiales de Mashyuza que alimentaban su frágil hábitat llevó a la desecación de los pocos metros cuadrados donde crecía esta rarísima especie, de la que quedan al menos otros 30 ejemplares en el Kew. Su pervivencia en el Jardín Botánico londinense es vital para la posible reintroducción de la planta en Ruanda.
«El jardín está aquí para que lo puedan disfrutar los visitantes, y eso es algo que hemos tenido muy en cuenta siempre», asegura el horticultor-jefe, Richard Barley. «Pero la mayoría de las plantas que tenemos necesitan una conservación especial y tienen un gran valor científico. Si alguien se las lleva ilegalmente, tenemos un problema serio, y por eso dimos aviso a la policía».
Scotland Yard ha pedido la colaboración ciudadana para resolver el enigma del nenúfar enano y ha instado a todo aquel que pueda dar pistas sobre el robo que llame a la comisaría local de Richmond upon Thames: 02087215934.

¿Está la Tierra rodeada por un anillo de materia oscura?

No se ve, pero se nota

La naturaleza de la denominada 'materia oscura' es uno de los mayores enigmas de la física contemporánea, entre otras razones porque esta misteriosa sustancia nunca se ha observado directamente. Su existencia es sin embargo imprescindible para mantener la rotación observada en las galaxias, y para que los cúmulos de galaxias no se disgreguen.
La materia oscura es muy abundante, constituye más del 80% de la masa con la que está construido el universo, no emite radiación electromagnética, pero se pone de manifiesto por sus efectos gravitatorios. Es decir, se nota su presencia en numerosos fenómenos naturales, pero no se la ve. Por ejemplo, gracias a su gran abundancia en las galaxias, la materia oscura puede actuar como una lente gravitacional que distorsiona la trayectoria de la luz proveniente de una galaxia lejana al pasar por las proximidades de otra más cercana en la misma línea de mirada. Este es el efecto que ocasiona los asombrosos anillos de Einstein.

Pesando la Tierra

Los esfuerzos de los investigadores por construir instrumentos dirigidos a la detección de la materia oscura no han tenido éxito por el momento, pero puede que algunas pistas valiosas sobre la naturaleza de tan elusiva substancia nos lleguen de dispositivos que no estaban en absoluto concebidos para su estudio. En este caso nos ocupamos del famoso GPS y de los otros grandes sistemas de posicionamiento global, GLONASS (el sistema ruso) y Galileo (aún en construcción en Europa).
Ben Harris (Universidad de Texas), ingeniero experto en estos sistemas de posicionamiento, ha tomado datos muy detallados del movimiento durante nueve meses de los satélites de los sistemas GPS, GLONASS y los primeros ya operativos de Galileo. Como las órbitas de todos estos satélites, que son conocidas con altísima precisión, están determinadas por la masa de la Tierra, Harris ha podido estimar la masa de nuestro planeta a partir de las órbitas medidas. Al hacer esto, el ingeniero ha puesto de manifiesto una sorprendente anomalía.
La explicación lanzada por Harris es que si los satélites notan más masa que la conocida de la Tierra es porque hay una masa de materia oscura que rodea a nuestro planeta, una masa que no ha podido ser detectada hasta ahora de ninguna otra manera. Si esta materia oscura estuviese concentrada en un anillo (de forma similar a los de Saturno), éste tendría un diámetro de unos 70.000 km y un espesor de tan sólo 200 km.Lo sorprendente del estudio de Harris es que la masa de la Tierra estimada de esta manera resulta ser ligeramente superior a la masa que está establecida por la Unión Astronómica Internacional (5.9722 × 10E24 kg, es decir, casi 6 mil trillones de toneladas) a partir de medidas astronómicas de muy alta precisión. La diferencia encontrada es muy pequeña en términos relativos pues se encuentra entre el 0,5 y el 0,8 %. Pero en términos absolutos esta diferencia supone entre 30 y 48 trillones de toneladas y merece una explicación.
La presencia del anillo terrestre de materia oscura podría explicar también ciertas anomalías que han sido observadas en el movimiento de varias naves espaciales . Al realizar maniobras de las denominadas 'asistencias gravitatorias' para modificar el movimiento de estas sondas utilizando el campo gravitacional terrestre, se ha observado un exceso de velocidad en al menos tres casos. En 1990 la nave Galileo (que no tiene nada que ver con la constelación de satélites para posicionamiento del mismo nombre) experimentó un exceso de velocidad pequeño, tan solo 0,014 km/h, pero inexplicable. En 1998, la sonda NEAR ganó 0,042 km/h, y en 2005, también Rosetta experimentó un pequeño exceso de velocidad.

Hipótesis especulativa

Sin embargo, estos excesos de velocidad no se reproducen en todas las maniobras de asistencia gravitatoria y su explicación en términos de materia oscura no deja de ser, por el momento, más que una mera especulación.
También las anomalías detectas por Harris en el movimiento de los satélites de posicionamiento deben ser estudiadas con mucho mayor detalle. Bastaría un pequeñísimo error en los datos o una mínima imprecisión en los cálculos de interpretación de las órbitas para generar un exceso que no alcanza al 1 % en la masa terrestre. Los efectos de la Relatividad, tanto especial como general, juegan un papel importante en el movimiento de estos satélites y otros pequeños efectos de perturbaciones por la Luna y por el Sol han de ser tenidos en cuenta cuando se hila tan fino. Se necesita realizar series de medidas más largas y controlar todo el proceso de análisis antes de confirmar el exceso y, si llega a confirmarse, habrá que examinar cuidadosamente todas las hipótesis posibles.

También interesante

o Los resultados de Ben Harris fueron presentados en el último congreso de la Unión Americana de Geofísica (AGU por sus siglas en inglés) que tuvo lugar el pasado mes de diciembre en San Francisco
o Las hipótesis más generalizadas sobre la naturaleza de la materia oscura son las que consideran cuerpos astronómicos pequeños y/o fríos (p. ej. estrellas enanas, planetas o nubes gaseosas) y las que contemplan partículas elementales (neutrinos, partículas masivas débilmente interactivas o WIMPS, axiones, etc.)
o Algunos experimentos en curso para tratar de detectar la materia oscura son: el módulo AMS (Alpha Magnetic Spectrometer) instalado en la Estación Espacial Internacional; LUX (Large Underground Xenon), una cámara de 370 kg de xenón líquido enterrada a una profundidad de 1,5 kilómetros en Dakota del Sur; yCDMS (Cryogenic Dark Matter Search), que utiliza 10 kg de detectores, enterrados en Minnesota, realizados con capas finas superconductoras depositadas sobre cristales de germanio con el objetivo de detectar WIMPS.
Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional) y académico de la Real Academia de Doctores de España.

martes, 7 de enero de 2014

Descubren dos planetas de la Vía Láctea cubiertos por nubes

Dos equipos de científicos liderados por Heather Knutson, por un lado, y Laura Kreidberg y Jacob Bean, por otro, han descubierto que la atmósfera de dos de los planetas "más comunes" de la Vía Láctea (GJ 436b y GJ 1214b) "podría estar cubiertas de nubes", según ha informado la NASA, gracias a cuyo telescopio, el Hubble, ha sido posible la observación en detalle de ambos planetas.

Uno de los planetas. NASA
La composición atmosférica de los dos cuerpos, situados a 36 y 40 años luz de la Tierra, respectivamente, había sido analizada en repetidas ocasiones sin obtener resultados hasta ahora. Los científicos han podido analizar la atmósfera de ambos planetas en el periodo en que se colocan entre sus respectivas estrellas y la Tierra, de modo que la atmósfera de estos actúa como "filtro" de la luz, según ha indicado la agencia estadounidense.

Los investigadores responsables del hallazgo, han asegurado que el descubrimiento es "un hito" de cara a avanzar hacia la posible habitabilidad de otros cuerpos celestes en la Vía Láctea semejantes al planeta terrestre. "Ambos planetas se sitúan en un rango de tamaño medio -han apuntado- entre algunos rocosos y pequeños como la Tierra y otros más grandes y compuestos principalmente por gas, como Júpiter".

Así, GJ 436b ha sido descrito como un "Neptuno caluroso", por su semejanza con este planeta, aunque su cercanía a su estrella es mayor que la del planeta azul, según ha puntualizado el responsable del equipo del Instituto Tecnológico de la Universidad de Pasadena, Heather Knutson, que ha desarrollado el estudio de este planeta.

"El Espectro del Hubble muestra que no hay rastros químicos en la atmósfera de GJ 436b. Esto significa, o bien que tiene una capa alta de nubes que oscurece la vista, o bien que está libre de nubes y con bajos niveles de hidrógeno, lo que lo haría muy distinto a Neptuno", ha estimado. A juicio del científico, en lugar de hidrógeno, podría tener cantidades relativamente grandes de moléculas de agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono, que son más pesadas y comprimirían la atmósfera, "dificultando la detección de rastros químicos".

Por su parte, los astrónomos Laura Kreidberg y Jacob Bean, de la Universidad de Chicago, han llevado a cabo la observación de GJ 1214b y han encontrado lo que han considerado como "la evidencia definitiva" de nubes altas cubriendo el planeta y "ocultando la composición de las capas inferiores de la atmósfera y de la superficie del mismo".

El planeta, que recibe el sobrenombre de "súper Tierra" por su tamaño, tampoco muestra señales de actividad química en el espectro del telescopio de la NASA, lo que indicaría que está cubierto de agua, vapor o hidrógeno, en sus capas superiores.

La precisión de la vista que han obtenido del planeta permite excluir una composición sin nubes de vapor de agua, metano, nitrógeno, monóxido de carbono o dióxido de carbono, ha explicado la agencia espacial. "Ambos planetas muestran detalles de la diversidad de tipos de planetas que hay fuera del sistema solar de la Tierra y, en este caso, descubrimos que nos los conocemos tan bien como creíamos", ha apuntado Knutson, en relación al descubrimiento.

Demuestran que la dieta Dukan aumenta el riesgo de padecer problemas de riñón

Las dietas en las que el nivel de proteína representaba el 45% de los nutrientes ingeridos, como la creada por Pierre Dukan, aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades renales a largo plazo y empeoran los marcadores urinarios y morfológicos del riñón.

Entre las patologías que pueden provocar destaca la nefrolitiasis (cálculos renales o piedras en el riñón), debido a una disminución drástica del citrato urinario (un inhibidor de la cristalización de sales de calcio), un aumento del calcio urinario (para compensar la acidez metabólica que provoca el exceso de proteína) y a un descenso del pH de la orina.

 Así lo han demostrado científicos de la Universidad de Granada (UGR), quienes a través de un experimento llevado a cabo en ratas examinaron los efectos de una dieta hiperproteica sobre parámetros renales plasmáticos, urinarios y morfológicos. Los científicos realizaron este experimento con los roedores durante 12 semanas, lo que equivaldría a años en humanos.

Pueden provocar nefrolitiasis, es decir los cálculos renales o piedras en el riñón Los resultados demostraron que las ratas que siguieron una dieta hiperproteica perdieron hasta un 10% de peso corporal en este tiempo, pero sin que se produjera una mejora paralela en el perfil de lípidos en plasma. Además, el citrato urinario de estos roedores fue un 88% inferior, el pH urinario, un 15% más ácido y el peso del riñón aumentó un 22%.

A la luz de los resultados de este trabajo, su autora principal, Virginia Aparicio García-Molina, afirma que es necesario "realizar un control exhaustivo" de aquellas personas que se someten a una dieta hiperproteica, como es el caso de la dieta propuesta por Pierre Dukan, "ya que los efectos adversos que pueden tener sobre su salud a largo plazo son importantes". Asimismo, la investigadora advierte que los efectos negativos  dependen también de la presencia de otros nutrientes en la dieta.http://www.publico.es/493460/demuestran-que-la-dieta-dukan-aumenta-el-riesgo-de-padecer-problemas-de-rinon